31.7.06

Reencuentros

Reencontrar: Dicho de una persona: Recobrar cualidades, facultades, hábitos, etc., que había perdido.

Partiendo de esta definición de la Real Academia de la Lengua (esa que es limpia, fija y da esplendor), podría decirse que este fin de semana he vuelto a reencontrarme con algunas personas, algunos hábitos y algunas cualidades. Para empezar, volví a ver a mi amigo Toño, cómo no con un concierto de los incombustibles Burning como excusa. Eso, y su cumpleaños. Me reencontré también con Pablo, a quien conocí en Málaga en uno de esos viajes que hacía yo un par de años atrás y con el que había pasado buenos y alcohólicos momentos. El motivo para verle, el mismo que el de Toño. Aparte de ellos dos, también acudieron a tan magno acontecimiento Arancha y Gonzalo, pero a estos dos los veo más a menudo, por lo que, a pesar de ser también estrictamente un reencuentro, no era tan esperado. Me reencontré con el antiguo hábito, tan abandonado últimamente sin motivo aparente, de salir por la noche. El mencionado concierto, dado que era de varios grupos, terminó a la hora de los churros prácticamente, lo que propició que nos acostáramos cuando casi estaba amaneciendo. Me reencontré con el alcohol, ese que hacía tiempo que no probaba, pues mi vaguería me impide salir sin el coche, pero mi grado de responsabilidad, tan bajo para otras cosas, me obliga a no beber cuando conduzco.

Me reencontré con el tigre de Bengala. En realidad, es lo mismo que el reencuentro con Pablo, pues comparten identidad. Este chico tiene la particularidad de que cuando cae dormido, es prácticamente imposible despertarle. No pasaría nada por eso si no fuera por los constantes y sonoros ronquidos que emite. Es humanamente imposible dormir a su lado y, por supuesto, hacer que cese en sus ronquidos. Hasta el punto de que Gonzalo y yo, afectados como estábamos por la ingestión de cubatas, nos pusimos a hacerle perrerías para comprobar si realmente se despertaba o no. Acabó, tal y como muestra la fotografía, con todo lo que encontramos por la habitación encima: mantas, cajones, sillas, ceniceros.... y permaneció inmutable.



Me reencontré con unos compañeros de carrera de Toño con los que me llevo bastante bien: Alberto, Beatriz y Susana, con los que estuve el sábado por la noche y con los que voy a tener que coincidir más a menudo, pues me dijeron varias veces que estaba muy guapo, y para la autoestima viene muy bien oír esas cosas de vez en cuando. Me reencontré con Isabelita, la sobrina de Toño, a quien no veía desde el día de su nacimiento y que me despertó (aún más) mi instinto paternal.

Fue, en definitiva, un fin de semana de reencuentros, como dije al principio. Y tantos reencuentros han tenido lugar, que hasta he vuelto a escribir también en el blog, algo que hacía mucho que no ocurría.

21.7.06

Los güebones

Hoy viernes, voy a proponer tres videos que son tres gags de una serie hecha hace varios años llamada "Los güebones". Es humor políticamente incorrecto con dosis de surrealismo en el que el actor César Saracho (Bernardo en Camera Cafe) interpreta a personajes de lo más variopintos. El primero es de un secuestrador la mar de educado y considerado... dentro de las limitaciones propias de su labor.



El segundo pretende ser una "ayuda" para todos esos padres que quieren ayudar a que su hijo salga del armario y acepte su homosexualidad.



Y el tercero es una rueda de prensa de un ministro cualquiera (en la cocina de su casa y en bata, con todo el glamour del mundo) explicando lo que ha sucedido la noche anterior, que fue un tanto agitada.

15.7.06

Días de fútbol


Un grupo de treintañeros conocidos del barrio en el que han vivido siempre (en este caso, el madrileño barrio de la Elipa) deciden formar un equipo de fútbol 7, con el fin de ganar algo por una vez en su vida. Los integrantes de este nada usual equipo son: Jorge. La típica persona cuadriculada, que tiene todo organizado en la vida y que pretende que las personas que le rodean la tengan también. Su novia le deja cuando, tras dos años viviendo juntos y ocho como novios, decide pedirle que se case con él. Ramón. Conductor de un autobús escolar, de humor un tanto irascible, que tiene a su mujer embarazada. No sabe a quién odia más, si a su mujer, a su suegro o a los niños del autobús que conduce. Gonzalo. Estudiante. Lleva varios años con una asignatura para terminar Derecho, y no parece que esté muy por la labor de aprobarla. Carlos. Actor fracasado con delirios de grandeza. Miguel. Policía, cantautor frustrado, maltratado psicológicamente por su mujer, ridiculizado por sus compañeros... Antonio. Ex presidiario con cierta facilidad para imponer su fuerza y que sale de la cárcel decidido a ser psicólogo. Serafín. El amigo de Antonio de la cárcel, licenciado en trapicheos

Esta es, a grandes rasgos, la columna vertebral de esta película que tanto éxito tuvo en España en 2003. No sin justificar. Los diálogos y situaciones hacen que uno esté casi sin parar de reír durante unas dos horas. Hoy he tenido la oportunidad de verla por enésima vez. Y al igual que los anteriores visionados, he vuelto a pasar un buen rato. Sin embargo algo ha ensombrecido la alegría. Y ha sido el darme cuenta de lo terriblemente reales que son los personajes. Personajes que, por unos motivos u otros, no son precisamente unos triunfadores. Un contable al que el jefe le tiene crucificado y explotado de mala manera, pero que tiene una dedicación plena a su trabajo. Un policía nacional que es el hazmerreír de todos, compañeros, familia... Un ex presidiario decidido a ser psicólogo y al que se le viene todo encima en el primer examen. ¿Por qué nos hace tanta gracia ver el sufrimiento ajeno? Son películas llamadas comedias, pero que tienen un trasfondo dramático al estar sus protagonistas en situaciones claramente adversas.

O como aquella otra película que hace unos años dio la vuelta al mundo con la vitola de "la comedia del año" llamada Full Monty. En ella, la sombra del desempleo flota constantemente, y su protagonista principal, Robert Carlyle, decide montar el famoso grupo de striptease para recuperar a su hijo. Las dos son consideradas como unas buenas comedias, y en ambas uno puede reírse a carcajadas mientras las ve. Pero indudablemente el trasfondo suele ser dramático. ¿Qué es lo que nos hace tanta gracia? ¿Será comprobar que hay alguien más patético que nosotros mismos y comprobar también lo mal que lo pasa?

5.7.06

Y pare Madrid (II)

Hace un tiempo puse la letra de esta canción del grupo extremeño Sínkope que, a mi juicio, describe perfectamente cómo es un día en esta ciudad, mi ciudad, los sentimientos que genera, esa relación de amor-odio de todos los que vivimos aquí. Ahora, pongo el video:

4.7.06

La rotonda de la Guardia Civil

El pasado martes 27 de junio, me dirigía yo por motivos laborales a la madrileña localidad de San Agustín de Guadalix. Aunque aún no había entrado en vigor el carnet por puntos, fui escrupulosamente obediente con las normas y señales de tráfico, no sé si para ir habituándome al cambio o porque no andaba con prisa. Hasta que llegué al kilómetro 36 de la autovía A-1, también conocida como carretera de Burgos, donde tomé la salida correspondiente a dicha localidad. En la glorieta inmediatamente posterior había una patrulla de la guardia civil, no sé si esperándome o no, aunque el caso es que me hicieron parar. Se acercó un agente de la Benemérita a mi vehículo y me pidió el carnet, que se lo di a pesar de que la foto que en él aparece no me hace justicia. Acto seguido, me pidió la documentación del vehículo, cosa que también le di presuroso. Y aquí empezó el calvario. Me dijo que no tenía el justificante del seguro del vehículo, algo que me tiene que facilitar la empresa con la que tengo el renting, en este caso, Europcar, y que por tanto tenía que multarme. 60 € del ala, ampliables a 1.500 si en un plazo de cinco días no presentaba en Tráfico el justificante de estar correctamente asegurado. Tras manchar los calzoncillos, pues fue esa mi primera reacción, hablé con Europcar y me dijeron que la multa la pagaban ellos (faltaría más) y que también se encargaban ellos de presentar los documentos correspondientes en el plazo indicado.

Hoy, un compañero del trabajo tenía que hacer el mismo trayecto que yo hice ese día. Y sorprendentemente, allí estaba nuevamente la Guardia Civil. El mismo agente, y la misma multa. El mismo motivo, lo cual no termina de cuadrarme, puesto que tras mi experiencia anterior, todos nos pusimos las pilas con el tema del seguro y llevamos una copia. El argumento que esgrimen ahora es que mi compañero no tenía el justificante del banco. ¡¡Pero si no lo paga él!! Sea como fuere, ir a San Agustín de Guadalix se está convirtiendo en algo parecido a pasar por el Bronx, donde uno sabe a ciencia cierta que algo le va a pasar, que van a estar los matones del barrio esperando para cobrar el tributo que le permita entrar en él.

Últimamente hay algo que me da más miedo que la curva de la autoestopista. Y es la rotonda de la Guardia Civil.

1.7.06

Mensajes subliminales

Hay algunos temas de grupos angloparlantes que más o menos claramente dicen alguna frase en castellano. Para muestra, un botón:


27.6.06

Tócala otra vez, Sam


La misma canción de siempre. La misma decepción. Durante toda la semana habíamos estado pensando que esta vez sí era la buena, igual que en Corea y Japón, igual que en Francia, igual que en Estados Unidos.... Estamos acostumbrados a exigir lo máximo a la selección, sin tener en cuenta que nunca hemos ganado nada. Nunca. Nos hemos permitido el lujo de menospreciar a Francia, un equipo que tiene en sus filas grandes futbolistas, con una gran experiencia, pensando que la juventud del equipo español y las ganas iban a ser suficientes armas para derrotarlos. Craso error. Aunque he de reconocer que esta vez sí había generado ilusión. Incluso yo me había ilusionado, reacio como soy habitualmente a animar a la selección española. Hoy me fui con mi amigo Javi a la plaza de Colón, donde durante los partidos del Mundial se reunían varios centenares de aficionados para seguirlos. Como no tenía (ni tengo) camiseta del equipo español, para allá me he ido con la del Atleti, con el nombre de uno de los últimos dioses que han jugado en el equipo del Manzanares y mi ídolo absoluto: Futre.

Hemos llegado a Colón a eso de las ocho menos veinte, es decir, una hora y veinte minutos antes del comienzo del encuentro, y la plaza, como diría el Dúo Sacapuntas, estaba abarrotada. Hemos intentado acceder hasta el centro de la misma, pero nos ha resultado materialmente imposible, así que nos hemos tenido que conformar con ver el partido desde un lateral, con una farola en medio que a veces nos impedía seguir con claridad el desarrollo del choque. Hay que decir que tanto Javi como yo nos sentíamos un poco los Cañizares de Colón, puesto que lo que abundaba allí eran fundamentalmente chavales de unos 17 años, frente a nuestra edad, un poco más adulta. El calor era insoportable, a esas horas el sol todavía pegaba con fuerza, y la muchedumbre no ayudaba a que corriera el viento. Había pasado solamente media hora y mi camiseta de Futre estaba ya empapada en sudor. Hemos pasado el tiempo como hemos podido hasta el comienzo, con cánticos de "A por ellos" (que Javi y yo conseguimos que a nuestro alrededor se cantase "a por ellas"), "este partido lo vamos a ganar" y similares. Hasta que comenzó el partido. Lo cierto es que no era el mejor sitio para poder ver un encuentro de fútbol, entre empujones, gritos, brazos que se levantan y no dejan ver, no es fácil seguir el desarrollo del juego. No obstante, tardamos poco en darnos cuenta de que no iba a ser un partido sencillo. Francia estaba muy bien plantada en el campo, y el equipo español no era capaz de abrir su defensa. Solamente un penalty cometido sobre Pablo y ejecutado por "el guaje" Villa pudo adelantarnos. Pero España no creaba peligro. Francia tampoco. Pero el equipo galo es perro viejo, y conocedor de partidos de esta índole, y sabía perfectamente que tarde o temprano lograrían romper el fuera de juego en el que estaba cayendo constantemente Henry. Así fue, y poco antes del descanso, Ribery puso el empate. La cosa se ponía difícil. En el intermedio, se oyeron todo tipo de consignas en la plaza, si bien el ambiente era más frío, quizás contagiado por lo que estaba sucediendo en Alemania. La segunda parte fue más de lo mismo, España intentando crear juego, pero sin lograrlo. Hasta que en el saque de una falta (una falta inexistente, por cierto, de Puyol a Henry), Patrick Vieira conseguía adelantar al equipo francés. Y para casa. Ni aunque hubiéramos estado jugando tres días habríamos conseguido marcarle un gol a Barthez. El resto del partido sólo sirvió para que Zidane mandara callar con su gol a todos los que decían que estaba acabado. Yo incluído (y lo sigo pensando, que conste).

Una decepción más para este país acostumbrado a ver cómo mundial tras mundial, eurocopa tras eurocopa, hace un papel discreto, de segundón. Aún así, mundial tras mundial, eurocopa tras eurocopa, nos ilusionamos y pensamos que esta vez es la buena. Quizás cuando realmente pensemos que somos un equipo segundón y sin aspiraciones sea cuando nos llevemos la sorpresa. Hasta entonces, seguiremos llevándonos chascos como el de hoy.

26.6.06

Tanta gloria lleves como paz dejas

Esta semana empieza una nueva etapa en mi trabajo. Se ha ido el jefe de mi jefe. Una persona que es capaz de pegarse con el cliente y conseguir cosas inimaginables. Pero también una persona que es incapaz de dar los buenos días a pesar de encontrarse a un metro de distancia de otra. La semana pasada fue particularmente tensa por su culpa, y por el odio que le tiene al que es mi jefe, simple y llanamente porque éste no ha querido pasar por el aro y reírle las gracias. Se ha dedicado a lanzar rumores sobre nosotros, los técnicos, que supuestamente nos hemos quejado sobre el que es nuestro superior, algo a todas luces impensable e imposible. También se han oído supuestas quejas del cliente (Dia), algo que mi propio jefe se ha encargado personalmente de comprobar. Algo que, por supuesto, era mentira.

En mi grupo existe una gran relación entre los técnicos y el jefe. No sería la primera vez que si tenemos algo que decir, lo hagamos a la cara, y no recurriendo a terceras personas. Ya somos mayorcitos para andar chivándonos de según qué cosas. Cuando alguno tiene un problema, los demás le echan un cable en la medida de sus posibilidades, supliéndole, haciendo por él una guardia un sábado, y cosas similares. Somos, lo que se dice comúnmente, una piña. Por eso me parece raro que alguien pretenda desestabilizarnos desde dentro, que quiera crear una desconfianza y un mal rollo entre nosotros que nunca hemos tenido. Nunca. Los malos rollos los reservábamos para el jefe de mi jefe. Para ese que nos ridiculizó una vez registrándonos los coches de empresa para ver lo que encontraba, y exhibiéndose ante los demás jefes de grupo como si de un pavo real se tratase de cómo nos había toreado. Ese que despidió a un compañero de un día para otro, sin comunicárselo a nadie (ni siquiera a nuestro jefe, que para algo se supone que es nuestro superior directo). Ese que hace que te sientas examinado cada vez que hablas con él, lo que supone que uno deba pensar muy bien qué palabras utiliza para no ser crucificado. Ese que te habla por encima del hombro y sólo cuando necesita algo de ti. El resto del tiempo, no existimos. Y muchas cosas más que no me apetece recordar.

De todo corazón le deseo que le vaya bien. Mejor que bien, incluso. Que le vaya inmejorablemente bien. Que le vaya tan bien que no vuelva.

24.6.06

Aguante Argentina

Durante estos días es complicado mantenerse al margen de la Copa del Mundo de fútbol que se está disputando en Alemania, especialmente si, como en mi caso, uno no pretende dejar de verlo. En los diversos partidos se puede ver de todo, tanto futbolísticamente hablando, como si nos fijamos en los espectadores que acuden al campo, con las más pintorescas vestimentas, colores y demás. Pero si hay una afición que siempre me ha generado cierta envidia es la argentina, sin duda. Ellos sienten como pocos la selección, que en ese país sí que es "el equipo de todos". Allí no importa si un futbolista es de River, de Boca, de San Lorenzo o de Independiente, lo primordial es que es de Argentina. Algo impensable en España, donde los madridistas atacan a Fernando Torres, los atléticos a Raúl, etc.

Si unimos esa pasión con la facilidad con que los argentinos hacen anuncios para televisión, tendremos cosas como las que pongo a continuación:




Después de ver el primero, lo que no me queda del todo claro es qué hace el bigote de Carod-Rovira animando a Argentina.

17.6.06

Despertares

Si hace unos días contaba un brusco despertar por obra y gracia de la taladradora de turno, hoy, sábado, tampoco ha estado mal. Eran las diez de la mañana, y se ha oído claramente una especie de explosión, más fuerte que un simple petardo y no tanto como una bomba o similar. Mi primer pensamiento ha sido el de blasfemar contra aquel o aquellos que se dedican a tirar artefactos pirotécnicos a tan temprana hora un sábado y que me ha impedido continuar con mi (¿merecido?) descanso, dado que tras el susto recibido no iba a ser tarea fácil volver a conciliar el sueño nuevamente. Así que no me ha quedado otro remedio que levantarme.

Deambulaba por la casa cuando unos pocos minutos después se ha podido escuchar la sirena de los bomberos, que cesó en las inmediaciones de mi hogar, dulce hogar. Ahí ha sido cuando mis dotes detectivescas han deducido hábilmente que algo había pasado, y que la visita de los bomberos estaba directamente relacionada con la explosión que me había hecho caerme de la cama sobresaltado momentos antes. Así que, muy decidido yo, he empezado a subir las persianas de mi habitación para comprobar lo sucedido, siempre en la medida de lo posible. Medida, por cierto, insuficiente, dado que el bloque de enfrente me impedía ver cuál era el foco de la columna de humo negro que llenaba la calle. Algunos vecinos se arremolinaban sobre la puerta del jardín, comentando la jugada, unos más nerviosos que otros, mientras se escuchaba perfectamente a los bomberos realizando su labor de extinguir el fuego. No obstante, mi naturaleza cotilla, en contra de lo que pudiera parecer, no me ha hecho bajar para integrarme en el grupo de vecinos que contemplaban la escena y enterarme así de lo sucedido.

Total, para ver un Peugeot 205 quemado en la calle no hace falta coordinarse con los bomberos, dado que han dejado el vehículo donde estaba, quizás para que los vecinos menos curiosos tengan tiempo de ver lo que ha pasado en su barrio mientras ellos estaban tranquilamente en sus respectivas casas.

5.6.06

Día de descanso


Día de descanso. 24 horas sin nada que hacer. Así definía La Pareja basura un domingo cualquiera en uno de sus desternillantes capítulos. Y así definiría yo el día de hoy, lunes, en el que por suerte o por desgracia, no me toca ir a trabajar. Ayer, aprovechando la coyuntura, salí a dar una vuelta por la noche, aunque tampoco llegara muy tarde. Total, hoy no tenía que madrugar... o eso pensaba yo.

A las ocho y media de la mañana, siete y media en Canarias, los señores de la foto se han puesto a taladrar y martillear el suelo con ese afán destructivo que les caracteriza, llenando todo el barrio con su implacable ritmo. La cosa no pasaría de ser una obra más en esta capital que tenemos en la actualidad, si no fuera porque esa misma acera la levantaron hace unos meses, y la cerraron. Parecía que había terminado nuestra pesadilla, pero hemos comprobado que eso está muy lejos de suceder. Lo gracioso de todo esto es que a las diez pararán para irse a desayunar, una vez que hayan despertado a todos los ociosos que en el barrio pueda haber hoy.

La semana pasada, en la que se repitió la historia, una amiga me preguntó: "Ah, ¿pero también tienes tú una taladradora debajo de tu casa?". La respuesta, al más puro estilo gallego, salió sola: "¿Conoces algún madrileño que no la tenga?".

1.6.06

Un hoax

Hace unos meses escribí acerca de los hoax que todos recibimos en el correo y que nos advierten de un montón de posibles catástrofes y cuya solución pasa por reenviar ese mensaje. Hoy he recibido el que transcribo a continuación, que por su cutrez me ha hecho especial gracia, y debería ser reenviado simplemente para echarse unas risas. Me he permitido hacer algún comentario después de alguna frase, que es lo que he pensado cuando lo he leído:

HOLA POR FAVOR LEE ESTO!! HEY NOSOTROS SOMOS ANDY Y JOHN - molaría más que fuesen Andy y Lucas - LOS DIRECTORES DE MSN PERDON POR LA INTERRUPCION - nada, hombre, si sólo estaba mirando el correo - PERO MESSENGER SE CERRARA ESTO ES PORQUE MUCHAS PERSONAS DESCONSIDERADAS TIENEN VARIAS CUENTAS DIFERENTES - si es que de desalmados anda el mundo lleno - NOSOTROS SOLO TENEMOS 578 NOMBRES LIBRES.SI QUIERES QUE CERREMOS TU CUENTA NO MANDES ESTE
MENSAJE, PERO SI QUIERES CONSERVARLA ENTONCES MANDA ESTE MENSAJE A TODOS TUS CONTACTOS.ESTO NO ES UNA BROMA - ¿no? Pues yo me estoy partiendo de risa - MANDAALO, GRACIAS. EL USO DE MSN Y HOTMAIL TENDRA UN COSTO EN EL VERANO DEL 2006 SI MANDAS ESTE MENSAJE A 18 PERSONAS DIFERENTES DE TU LISTA TU ICONO SE VOLVERA AZUL - ¿y si se lo mando 18 veces a la misma persona, se me volverá amarillo? - LO QUE SIGNIFICA QUE SERA GRATIS PARA TI. SI NO ME CREES VE A (WWW.MSN.COM) Y VELO POR TI MISMO NO REENVIES ESTE MENSAJE COPIALO Y PEGALO EN UNO NUEVO, PARA QUE LAS PERSONAS PUEDAN LEERLO - ¿Y si quiero que lo lean los perros, cómo lo hago?


Por cierto, si a alguno le da por visitar la página de msn, como amablemente nos dicen sus directores y encuentra el aviso ese, que lo diga, porque yo soy incapaz.

30.5.06

S'a muerto el Fary

C: S'a muerto el Fary.
F: ¡¡¿¿QUÉEEEEE??!! ¡¡¿¿Ese insigne y polifacético cantante de tonadillas español??!!
C: No, hombre no. El científico.
F: Ah, bueno, que le den por culo. Me habías asustado.



Este extracto de un sketch de los hilarantes Faemino y Cansado resume a la perfección el sentimiento de este país, en el que un empeoramiento de salud de la tonadillera Rocío Jurado tiene prácticamente el mismo tratamiento que el de un Jefe de Estado. Todos los noticiarios abren con el estado de salud de la Jurado, cómo está su familia, las reacciones de los conocidos.... y eso que no ha muerto.

Hace unos meses, cuando falleció la también cantante Rocío Dúrcal, las televisiones nos deleitaban prácticamente las 24 horas con las noticias referentes a ello. Opiniones de los asistentes al entierro, de la familia, continuas muestras de apoyo de los curiosos que por allí pasaban. Se transformó algo realmente serio y doloroso para algunas personas en un circo, en un intento sensacionalista de sacar imágenes de la familia destrozada, de ver el dolor de la gente que realmente conocía y quería a la fallecida.

Y eso es lo que me resulta más curioso de todo esto. La hipocresía de la gente adquiere su punto álgido cuando la muerte anda cerca. Todos aquellos que criticaban a la Jurado por múltiples motivos, con más o menos fundamento, se tornarán a la hora de su muerte en devotos de la tonadillera, llorarán su ausencia, dirán que era una gran persona... Cuando en vida no la aguantaban.

28.5.06

¿Amo a Laura?

Creo que a estas alturas de la película son muy pocos, o puede que ninguno, los que no se hayan deleitado con la bonita canción de amor y respeto a Laura. Aquí viene el contrapunto. Laura la viciosa:

27.5.06

El tapicero, señora

¿Quién no ha escuchado alguna vez la cantinela del tapicero? Esa que nos atormenta los sábados por la mañana (no sé si el resto de la semana también, no estoy en casa para averiguarlo) y que nos ofrecen tapizarnos "sillones, tresillos, mecedoras, descalzadoras y toda clase de muebles que tenga en mal estado. No deje pasar esta oportunidad: el tapicero en su propio domicilio".

Hace unos años teníamos unos sillones orejeros en el salón que pedían a gritos ser tapizados, por lo que cuando escuchamos el sugerente anuncio en la calle, no lo dudamos un instante. Mi padre bajó raudo y veloz a buscar la furgoneta que emitía el mensaje para invitarles a que vinieran a nuestro propio domicilio. Cuando volvió, pocos minutos después, empezó a abrir todas las ventanas de la casa ante la atónita mirada de dos de sus hijos, en este caso Su y un servidor. Después nos invitó a poner en funcionamiento todos los ambientadores de la casa, algo que nos llevó poco tiempo, por otro lado, dado que no disponíamos de ninguno. El caso es que cuando vino el "tapicero, señora" a nuestro propio domicilio, comprendimos al instante la preocupación de mi padre. Digamos que antes de ver al "tapicero, señora", lo olimos.

Hasta que entró en nuestro propio domicilio. Lo primero que hizo fue presentarse. Su nombre resultó ser Aníbal. "Como el de los cuarenta ladrones", nos dijo. Mal presagio si está intentando vender algo. Mi padre, con su habitual tono socarrón, le dijo que esperaba que no trabajara con cuarenta compañeros, a lo que el "tapicero, señora" respondió que no, "nosotros sólo semos siete". La cosa no pasó a mayores, ante los intentos de aguantar la risa de mi hermana. Y los míos, para qué negarlo. Se llevó los dos sillones y los traería una semana después. Tiempo más que suficiente para saquear las tiendas de la zona de toda clase de ambientadores para la casa que pudimos encontrar, pues Aníbal nos la había ambientado... a su manera.

Hoy, nuevamente, he vuelto a escuchar la cantinela del "tapicero, señora". Y, desde entonces, cada vez que la oigo, me acuerdo de Aníbal. Y de los cuarenta ladrones.

12.5.06

Alf Poier

Este tipo fue el representante de Austria en la edición de 2003 del Festival de Eurovisión, celebrada en Riga, donde terminó en sexta posición. A mi juicio, debió quedar mucho más arriba:



La traducción de la letra de la canción, y no es broma, es la siguiente:

PORQUE EL HOMBRE CUENTA
(El hombre es la medida de todo)



Me gustan mucho los animales de esta Tierra,
pero los que prefiero son las liebres y los osos.
Los pájaros y los escarabajos se mueren pronto.
Adán está en su cama y se reproduce con Eva.

Los conejos viven en el bosque,
los gatos en la pradera
Y las cucarachas viven bajo las tejas.

Los conejitos tienen narices pequeñas
y las gatitas garras suaves,
y a la señora Holle le gusta la lana del dromedario africano.

La diferencia entre animales, entre monos y entre primates
no es más grande que entre los fideos y la pasta
Pero quien quiera saber más sobre los animales
debe estudiar biología o informarse en mi página web.
Algunos animales tiene alas y otros tienen aletas,
unos viven al aire libre y otros en latas.

Los conejitos tienen narices pequeñas
y las gatitas garras suaves,
y a la señora Holle le gusta la lana del dromedario africano.

10.5.06

Inseguridad vial


Fernando Alonso ha estado hoy en la X edición del Programa Renault de Educación Vial. Allí, además de repartir los premios correspondientes a los colegios ganadores, ha estado dando consejos acerca de cómo llevar una conducción más responsable y segura.

¿Y no podía Renault haber escogido a otra persona para dar esos consejos? Porque lo han hecho con un tipo que se gana la vida yendo con su coche a 300 kilómetros por hora, que efectúa adelantamientos por la derecha, que no guarda la distancia de seguridad, que protagoniza piques con otros conductores, que le cierra el camino al que viene detrás y pretende adelantarle, que echa gasolina y se va sin pagar... El día que llegue finalmente el carnet por puntos, me sé de uno al que no le va a durar ni cinco minutos.

7.5.06

Dogma


Interesante película de Kevin Smith, en la que se hace un repaso al mundo de la religión católica y su Iglesia en la que ambas salen ciertamente malparadas, al ser cuestionados algunos dogmas de fe, algo que los católicos tienen como verdad indudable. La acción comienza en Wisconsin, donde dos ángeles caídos interpretados por Matt Damon y Ben Affleck, viven desterrados eternamente del Paraíso. Allí descubren una forma de volver al Cielo, algo que ambos desean fervientemente. Una iglesia en Nueva Jersey ofrece el perdón de todos los pecados única y exclusivamente al entrar por el arco de su puerta, por lo que sólo tienen que ir allí, perder sus alas convirtiéndose así en humanos, entrar en la iglesia y a continuación, morir. De esa manera, con el alma limpia, indudablemente volverían al Cielo. El único inconveniente es que al hacerlo, destruirán el Universo conocido. Así pues, Metatrón, un más que irreverente Alan Rickman decide pedir ayuda al último descendiente de Jesús, una trabajadora de una clínica donde se llevan a cabo abortos con una fuerte crisis de fe, para que evite la catástrofe.

Este es, a grosso modo, el argumento del film, que a pesar de su aparente irreverencia, esconde profundas reflexiones acerca de las distintas religiones y los fanatismos, que llevan a los hombres a realizar actos muy alejados de lo que en principio dictan esas religiones. Pero lamentablemente, la película siempre levantará ampollas entre los católicos, incapaces de ver más allá y de valorar lo que realmente es el mensaje que intenta transmitir el bueno de Kevin Smith, y sólo se fijarán en matices superficiales, como el hecho de que sea la cantante Alanis Morissette la encargada de encarnar al mismísimo Dios.

4.5.06

La fauna del Calderón

En un estadio de fútbol tiene cabida todo tipo de gente: impresentables, personas educadas, críticos con su equipo, personas a las que les ciegan los colores y un larguísimo etcétera, que se hace más largo cuanto más grande sea el estadio y más espectadores quepan en él. Durante los años que he estado abonado (a Dios pongo por testigo que este año es el último) al Atleti, me he encontrado con todo tipo de gente peculiar. Algunos de ellos son:

El culto: Lo conocimos durante la etapa en Segunda División del Atleti. Al término de un partido, y mientras todos bajábamos las escaleras para encaminarnos a nuestras respectivas casas, nos fijamos en un tipo que combinaba a la perfección las acciones de descender sin tropezar y leer ávidamente un libro, suponemos que muy interesante. El tipo en sí ya resultaba peculiar por su mero aspecto físico: gordo, con camiseta de tirantes y pantalones cortos, amén de un importante bigote, que le proferían más aspecto de un turista alemán que de un fiel seguidor del Atleti. Ahí no se quedó la cosa, puesto que la naturaleza guasona de mi señor padre, que iba conmigo, le hizo adelantar posiciones entre la muchedumbre para tratar de averiguar el libro que tenía tan sumamente abstraído al hombre en cuestión en una zona tan poco común como las escaleras del Vicente Calderón. Poco rato después, volvió con una sonrisa en la boca con el resultado de su investigación. Se trataba de una novela del oeste de Marcial Lafuente Estefanía. Ahí es nada.

El loco: No sé a ciencia cierta a qué es debido exactamente, pero mi amigo Toño y yo, juntos o por separado, tenemos un imán para la gente rara, loca y similares. Tras un interesantísimo partido frente al Racing de Ferrol no exento de cierta polémica en los minutos finales, nos dirigíamos a la escalera. Eso sí, sin libro en la mano. De camino hacia ella, había un señor mayor, de unos 60 años dando rienda suelta a su furia en forma de protestas hacia el árbitro, mientras todo el mundo pasaba a su lado ignorándole y siendo ignorado. Hasta que llegamos Toño y yo, y se puso a preguntarnos (póngase voz de gangoso al leer esto): "¿Por qué ha anulado el gol?". Mi memoria, que nunca ha sido del todo mala, no alcanzaba a recordar ningún gol anulado, y sí una gran parada del portero en la línea de gol en los instantes finales del encuentro. Le dije educadamente que no había habido ningún gol anulado, a lo que él se encendió más y dijo que sí, que por qué lo había anulado (con voz de gangoso nuevamente). Toño y yo comprendimos que la cosa sólo podía escapársenos de las manos, así que al grito de que el árbitro es un cabrón, salimos huyendo del señor.

Los fans de Stankovic: Los que más juego nos dieron durante el periplo en Segunda del equipo. Dos chavales que se sentaban detrás nuestro, de unos 17 años, pesados como ellos solos, que no callaban ni debajo del agua y que no dejaban de criticar al jugador yugoslavo Stankovic. Cuando dicho jugador hacía alguna cosa bien, mi compañero de fatigas y yo lo ensalzábamos para tocar las narices, aunque ellos seguían a lo suyo sin hacernos ni caso. Hasta que un día recurrimos a la artillería pesada: mi padre. Se había mantenido al margen de nuestra disputa un buen rato, pero al final, cansado como nosotros de lo pesados que se ponían con el pobre Stankovic, después de una jugada que hizo el futbolista balcánico, se levantó y, girándose hacia donde se sentaban ellos y mirándoles fijamente, de hecho, empezó a gritar: "¡Qué bueno es Stankovic, es el único que sabe aquí!". No volvieron a criticarle.

30.4.06

Anuncios hirientes: Renault Kangoo

Si algo está de moda en los últimos tiempos es recurrir a futbolistas o a gente relacionada con el fútbol para anunciar prácticamente cualquier cosa (se me viene a la mente Pelé anunciando viagra). Está claro que, para bien o para mal, son las personas que más atención y expectación levantan entre los consumidores, por delante incluso de hollywoodienses actores y/o actrices. Y hay anuncios de todo tipo: simpáticos, absurdos, currados, cutres... Pero si hay alguno que a mí particularmente me cabrea es el de Renault Kangoo.

La cosa empezó con cierta gracia, cuando dicho vehículo patrocinaba un espacio televisivo, includo en un programa de fútbol, llamado "Las mejores jugadas" (el espacio, no el programa entero). En esos anuncios, salía primero Diego Pablo Simeone, jugador del Atlético de Madrid por aquel entonces, a quien dejaban tirado en mitad de un bosque, mientras un narrador decía algo como "Renault Kangoo ha llevado a Simeone a un bosque alejado de los terrenos de juego para que no estropee las mejores jugadas". Más tarde repetirían la operación con Rafa Guerrero, con la misma leyenda.

Pero los publicistas quisieron ir más allá, y entonces la tomaron con un futbolista que no tuvo un paso demasiado afortunado por nuestro país: el tren Valencia, aquel futbolista que fue reiteradamente insultado por el ahora recordado como una bella persona Jesús Gil. En este anuncio, el ex-futbolista colombiano se dedica a vender un videojuego protagonizado por él mismo en el cual aparece un jugador negro, bastante más orondo que Ronaldo (que ya es decir) fallando una clamorosa ocasión de gol y tropezándose con una valla de publicidad. Y eso lo vendía el tren, no a cambio de dinero, como todo hijo de vecino, sino de un simple bocadillo. Todo ello para anunciar una furgoneta, diciendo que si alguien cree en su propio negocio, la Renault Kangoo es su coche.

Más tarde, los mismos publicistas la tomaron con otro ex-jugador de color que tampoco destacó en nuestro país: Emmanuel Amunike, ridiculizándole de igual manera bajo su propio consentimiento, pues era el propio ex-futolista del Barcelona el que prestaba su imagen. Ambos anuncios han gozado de una gran acogida en este país, y es común escuchar a alguien tarareando la musiquita de cualquiera de los dos.

Pero a mí me parecen los dos una gran falta de respeto para ambos futbolistas, ya que habría que diferenciar los conceptos "reírse con alguien" y "reírse de alguien". Muchos esgrimirán que hay que aprender a reírse de uno mismo, pero eso es precisamente lo que hacían Simeone y Rafa Guerrero en la primera versión. Lo que no me explico es que tanto el colombiano como el nigeriano se hayan prestado para la realización de esa publicidad. Es de suponer que ambos estarán necesitados de dinero, lo cual es curioso, teniendo en cuenta los sueldos que tenían como futbolistas, muy superiores al de cualquiera de nosotros, simples mortales.

Me sorprende que con la moda existente ahora de perseguir todo lo que mínimamente huela a racismo no se haya dicho nada de estos anuncios. Al fin y al cabo, es una sutil manera de llamarles "muertos de hambre".