18.2.07

Problema

A y B son dos seres humanos. Ambos se conocen desde hace ya varios años. Desde siempre han tenido una buena amistad, se entienden perfectamente y ambos poseen un humor afín, a la par que gustos igualmente afines. Desde que se conocieron han hecho un sinfín de cosas juntos, han salido los fines de semana a emborracharse, han hecho algún que otro viaje, han ido a espectáculos de diversa naturaleza, etc. Son, lo que se viene llamando, dos buenos amigos.

Pero desde hace un tiempo, a B no le apetece tanto quedar con A, ni los planes que anteriormente le gustaba, sin motivo aparente, dado que A no ha hecho nada por lo que pudiera sentirse ofendido. Pero es así. No le hace gracia quedar con él y cuando accede a hacerlo, se siente como un extraño, como un desconocido. Al personaje conocido como A no le gusta esta situación, ya que no entiende qué le puede haber pasado a B. A B tampoco le gusta, ya que A ha sido siempre su amigo y no entiende por qué piensa de esa manera, ya que, como decía antes, no le ha hecho nada. ¿Qué tendría que hacer cada uno?

7 comentarios:

  1. Sweetlaura19/2/07 20:48

    B es un poquito raro no? :p

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  2. Perdón por el chiste pero, de hecho, es un problema de álgebra.
    Hoy tengo que dejar un comentario porque a mí me está pasando algo muy parecido. No puedo resolver el problema pero me solidarizo contigo.

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  3. Pero en tu caso, miss, se debe a que B tiene un coño enorme y no lo mueve ni con grúa. No es culpa de nadie más, si es que va por la B que yo estoy pensando. Porque el A que yo pienso es irreprochable y tiene una paciencia que ni el santo Job, vamos.

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  4. Y en el caso del Mono, habladlo. Es una solución contrastada.

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  5. Jose Luis Perez21/2/07 17:29

    Voy a intentar hacer un análisis vital,a ver si se puede extraer alguna idea.Si mal no entiendo B en este caso es el Mono y A ya me supongo quien es. En cualquier caso es ley de vida que vamos cambiando de actividades, de gustos,hasta de vida, en definitiva, que si uno no cambia ni se renueva en algo, se muere. Al cambiar de fase de vida comenzamos a coindicir más con otras personas y menos con otras,pero como la vida es cambiante llegan otros ciclos donde se recuperan contactos de antes, otros desaparecen y otros llegan. Creo que si A y B son lo suficientemente maduros, deben saber esto y aceptar que cada persona tiene sus ciclos y sus circunstancias.De todas maneras o bien 1) por un lado la comunicación entre A y B falla porque falta voluntad de comunicación 2)o bien por otro si hay voluntad(de diálogo y "pluralidad" para todos)
    A ó B no está intentando entender al otro 3)o si no se dan los dos casos anteriores es que A y B tienen un ciclo de vida diferente ahora en el que no coinciden.

    salu2
    jose luis

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  6. Mi propuesta: Hablar por turnos el uno con el otro: A-B-A-B... o bien B-A-B-A...
    Se podría establecer el turno de palabra con un simple "cara o cruz", "pares o nones", incluso, por qué no, un simple "piedra, papel o tijera". (Si hay dinero por medio puede resultar un poco más emocionante este primer paso). Si se supera este primer punto sin mayor controversia simplente quedaría intentar ponerse en el papel de "A" o "B", según corresponda. Si pese a los esfuerzos por empatizar no sacamos nada en claro, no pasa nada. La vida es larga y dura y "A" y "B" seguro que encontrarán a otras letras... "C", "K", puede que "M", dispuestas a vivir miles de cosas nuevas juntos.

    Si este final feliz no le consuela, refúgiese en el juego.

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  7. Bienzobas24/2/07 19:30

    ¿Y para qué perder el tiempo hablando si siempre pueden solucionarse las cosas a hostias? Vamos, digo yo.

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