
Esto es lo que puede encontrarse en una de las múltiples obras de la capital. Por si hay dudas al respecto, amplío la información que se puede obtener de dichos carteles:

Cartel 1: ¡Atención! Maquinaria pesada. Está bien que nos avisen de ello, aunque si es muy pesada será complicado no percatarse de su presencia.
Cartel 2: Prohibido permanecer en el radio de acción de la maquinaria. Estupendo. Habría que saber cuál es exactamente ese radio de acción para saber con exactitud dónde no se puede permanecer.
Hasta aquí las cosas están claras. Hay maquinaria pesada y no se puede permanecer en un lugar en el que esas máquinas le puedan alcanzar a uno. Pero hay más carteles:

Cartel 3: ¡Peligro! Cargas suspendidas. Si es que ya me lo decía mi padre: "Hijo, los suspensos no son buenos". Ahora empiezo a entender lo que quería decirme.
Cartel 4: Prohibido permanecer bajo cargas suspendidas. No sea que por el efecto dominó le suspendan a uno también. Y mejor que no, que bastantes suspensos tuve en su día.
Así que la cosa está clara, ¿no? Sabemos que hay maquinaria pesada y que no puede uno acercarse a su radio de acción, así como tampoco puede uno quedarse bajo una carga suspendida. Es decir, habría que ir mirando si la maquinaria nos pudiera alcanzar de alguna manera al mismo tiempo que habría que mirar hacia arriba, no sea que nos cayera un suspenso del cielo. Visto el panorama, lo mejor es evitar ese paso e irse a otro lado, ¿no? ¡Pues no! Porque aquí entra en juego el último cartel, el que lo deja todo atado y bien atado, explicado y bien explicado:

Cartel 5: Paso obligatorio para personas. Es decir, que si uno, en vista del peligro que puede correr su integridad física, decidiera intentar el paso por otro lado menos peligroso, donde no hubiera maquinaria pesada acechando, ni suspensos esperando echarse encima de uno, estaría incurriendo en una terrible ilegalidad. Y hay más: Si uno se fija en lo que el humor typical spanish ha hecho sobre esta última imagen en forma de dibujo, se percatará de que no sólo es paso obligatorio para personas, sino que esas personas deben ser de sexo masculino. El tema del tamaño y grosor de la masculinidad del tipo de la imagen es algo que no debe ser analizado aquí, sino más bien en un congreso médico o en una sala X.
Y es que, como decía al principio, cuando se hacen las cosas bien, no hay lugar para las dudas ni las interrogaciones.