La cosa empezó con cierta gracia, cuando dicho vehículo patrocinaba un espacio televisivo, includo en un programa de fútbol, llamado "Las mejores jugadas" (el espacio, no el programa entero). En esos anuncios, salía primero Diego Pablo Simeone, jugador del Atlético de Madrid por aquel entonces, a quien dejaban tirado en mitad de un bosque, mientras un narrador decía algo como "Renault Kangoo ha llevado a Simeone a un bosque alejado de los terrenos de juego para que no estropee las mejores jugadas". Más tarde repetirían la operación con Rafa Guerrero, con la misma leyenda.

Más tarde, los mismos publicistas la tomaron con otro ex-jugador de color que tampoco destacó en nuestro país: Emmanuel Amunike, ridiculizándole de igual manera bajo su propio consentimiento, pues era el propio ex-futolista del Barcelona el que prestaba su imagen. Ambos anuncios han gozado de una gran acogida en este país, y es común escuchar a alguien tarareando la musiquita de cualquiera de los dos.
Pero a mí me parecen los dos una gran falta de respeto para ambos futbolistas, ya que habría que diferenciar los conceptos "reírse con alguien" y "reírse de alguien". Muchos esgrimirán que hay que aprender a reírse de uno mismo, pero eso es precisamente lo que hacían Simeone y Rafa Guerrero en la primera versión. Lo que no me explico es que tanto el colombiano como el nigeriano se hayan prestado para la realización de esa publicidad. Es de suponer que ambos estarán necesitados de dinero, lo cual es curioso, teniendo en cuenta los sueldos que tenían como futbolistas, muy superiores al de cualquiera de nosotros, simples mortales.
Me sorprende que con la moda existente ahora de perseguir todo lo que mínimamente huela a racismo no se haya dicho nada de estos anuncios. Al fin y al cabo, es una sutil manera de llamarles "muertos de hambre".