27.6.06

Tócala otra vez, Sam


La misma canción de siempre. La misma decepción. Durante toda la semana habíamos estado pensando que esta vez sí era la buena, igual que en Corea y Japón, igual que en Francia, igual que en Estados Unidos.... Estamos acostumbrados a exigir lo máximo a la selección, sin tener en cuenta que nunca hemos ganado nada. Nunca. Nos hemos permitido el lujo de menospreciar a Francia, un equipo que tiene en sus filas grandes futbolistas, con una gran experiencia, pensando que la juventud del equipo español y las ganas iban a ser suficientes armas para derrotarlos. Craso error. Aunque he de reconocer que esta vez sí había generado ilusión. Incluso yo me había ilusionado, reacio como soy habitualmente a animar a la selección española. Hoy me fui con mi amigo Javi a la plaza de Colón, donde durante los partidos del Mundial se reunían varios centenares de aficionados para seguirlos. Como no tenía (ni tengo) camiseta del equipo español, para allá me he ido con la del Atleti, con el nombre de uno de los últimos dioses que han jugado en el equipo del Manzanares y mi ídolo absoluto: Futre.

Hemos llegado a Colón a eso de las ocho menos veinte, es decir, una hora y veinte minutos antes del comienzo del encuentro, y la plaza, como diría el Dúo Sacapuntas, estaba abarrotada. Hemos intentado acceder hasta el centro de la misma, pero nos ha resultado materialmente imposible, así que nos hemos tenido que conformar con ver el partido desde un lateral, con una farola en medio que a veces nos impedía seguir con claridad el desarrollo del choque. Hay que decir que tanto Javi como yo nos sentíamos un poco los Cañizares de Colón, puesto que lo que abundaba allí eran fundamentalmente chavales de unos 17 años, frente a nuestra edad, un poco más adulta. El calor era insoportable, a esas horas el sol todavía pegaba con fuerza, y la muchedumbre no ayudaba a que corriera el viento. Había pasado solamente media hora y mi camiseta de Futre estaba ya empapada en sudor. Hemos pasado el tiempo como hemos podido hasta el comienzo, con cánticos de "A por ellos" (que Javi y yo conseguimos que a nuestro alrededor se cantase "a por ellas"), "este partido lo vamos a ganar" y similares. Hasta que comenzó el partido. Lo cierto es que no era el mejor sitio para poder ver un encuentro de fútbol, entre empujones, gritos, brazos que se levantan y no dejan ver, no es fácil seguir el desarrollo del juego. No obstante, tardamos poco en darnos cuenta de que no iba a ser un partido sencillo. Francia estaba muy bien plantada en el campo, y el equipo español no era capaz de abrir su defensa. Solamente un penalty cometido sobre Pablo y ejecutado por "el guaje" Villa pudo adelantarnos. Pero España no creaba peligro. Francia tampoco. Pero el equipo galo es perro viejo, y conocedor de partidos de esta índole, y sabía perfectamente que tarde o temprano lograrían romper el fuera de juego en el que estaba cayendo constantemente Henry. Así fue, y poco antes del descanso, Ribery puso el empate. La cosa se ponía difícil. En el intermedio, se oyeron todo tipo de consignas en la plaza, si bien el ambiente era más frío, quizás contagiado por lo que estaba sucediendo en Alemania. La segunda parte fue más de lo mismo, España intentando crear juego, pero sin lograrlo. Hasta que en el saque de una falta (una falta inexistente, por cierto, de Puyol a Henry), Patrick Vieira conseguía adelantar al equipo francés. Y para casa. Ni aunque hubiéramos estado jugando tres días habríamos conseguido marcarle un gol a Barthez. El resto del partido sólo sirvió para que Zidane mandara callar con su gol a todos los que decían que estaba acabado. Yo incluído (y lo sigo pensando, que conste).

Una decepción más para este país acostumbrado a ver cómo mundial tras mundial, eurocopa tras eurocopa, hace un papel discreto, de segundón. Aún así, mundial tras mundial, eurocopa tras eurocopa, nos ilusionamos y pensamos que esta vez es la buena. Quizás cuando realmente pensemos que somos un equipo segundón y sin aspiraciones sea cuando nos llevemos la sorpresa. Hasta entonces, seguiremos llevándonos chascos como el de hoy.

5 comentarios:

  1. Hombre mi mas sentido pésame desde acá. Se lo que es sentir ese tipo de decepciones, ya la vivimos nosotros en el 2002 al quedar afuera en la (¡)primera ronda(!).
    Por otro lado gracias por el resumen del partido, me vino bien porque no lo pude ver.. estaba en clase de matemáticas. Sinceramente había apostado con un amigo que España ganaba 2 a 1 con goles de Raúl y el niño.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Como dijo hace tiempo el genial Juan Luis Cano (Gomaespuma), la Selección es como el Atleti* siempre se lo van a comer todo, éste año sí y al final quedamos en la mitad de la tabla y dando gracias. En fin.
    Un saludo.

    *También se aplica a mi Athletic.

    ResponderEliminar
  3. Bueno pues poco mas que añadir... que por un partido bueno ya nos creemos brasil, pero a mi lo que mas me jode es que seamos tan sumamente burros y chulos, o es que creeis que italia, alemania o argentina en este grupo hubiesen terminado primeras? en fin

    ResponderEliminar
  4. Al igual que Pelado7... lo siento mucho, la verdad.
    Pasará que le ganen a Francia cuando se quiten la idea de que es su peor pesadilla.
    En fin, ojalá que trabajen el asunto y que en 4 años podamos ver un poquito más de España (y de México), ¿no?
    SALUDOS.

    ResponderEliminar
  5. En serio, lo siento mucho, yo pensaba que ganaba España, digo, yo no se mucho de futbol, pero los comentarios se inclinaban a favor de uds.. que garrón...

    si lo pensas una final argentina españa, hubiera estado buena, no, digo, o latinoamericana.... en un mismo idioma...

    ResponderEliminar