30.10.05

¡¡ES PA ÑA!! ¡¡ES PA ÑA!!

En uno de sus geniales gags, Faemino y Cansado hablaban sobre los rayos X y su descubrimiento. En él decían que era una tontería estar investigando varios años para, finalmente, llamar a tu obra "X" en vez de con tu apellido o con algún rasgo más personal. Pero, por otro lado, también decían que estaba bien puesto el nombre así, porque si el descubridor de dichos rayos hubiera sido un español y lo hubiera llamado rayos López, ni Dios iría al hospital. Y esto me ha llevado a pensar: ¿Por qué siempre se menosprecia todo lo nacional, mientras se ensalza lo extranjero?

Y hay multitud de aspectos que lo corroboran. Un trabajador europeo tiene más prestigio que uno nacido en España. ¿Por qué? ¿Acaso lo que enseñan en las universidades españolas tiene menos valor que lo que enseñan en las alemanas u holandesas? Las películas extranjeras, generalmente estadounidenses, tienen mucho más éxito y mucha mejor acogida que las españolas, aunque sean tonterías del calibre de "Colega, ¿dónde está mi coche?", lo cual no deja de ser triste, sobre todo si tenemos en cuenta que el cine que se hace en este país es, en su amplia mayoría, altamente aprovechable (aunque bodrios también los hay, como en todos lados, oiga). Incluso en el deporte nacional, el fútbol, se valora más a los jugadores que vienen de más allá de nuestras fronteras, aunque luego no se dude en exigir los mayores éxitos en torneos internacionales, como mundiales y europeos.

¿Por qué tenemos esa percepción tan negativa de nosotros mismos? ¿Por qué de antemano pensábamos que no estábamos a la altura de Londres y/o París para albergar unos Juegos Olímpicos? ¿Somos realmente tan desastrosos los españoles como para temer organizar un evento así? ¿O es la imagen que tenemos los españoles, ser unos vagos, igual que los franceses ser unos bordes y los alemanes ser cuadriculados?

2 comentarios:

  1. Tienes mucha razón, aunque no hay que olvidar grandes inventos hispánicos como la fregona (con lo coñazo que es fregar de rodillas, y lo sé porque una vez lo hice) o el pirulí o chupachups.

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  2. Pues a los argentinos nos pasa lo mismo. Siempre se tiende a valorar lo extranjero y a menospreciar lo nacional. Se prefiere comprar una pasta italiana antes que una de nuestra industria y esto genera mucho debate.
    En una clase de contabilidad hablabamos que no nos sentimos identificados con lo "gauchesco" sino con Europa porque casi todos los argentinos somos descendientes de europeos y nos sentimos + arraigados por ejemplo a la cultura italiana o española.

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