14.2.06

Imagen


Hoy, mientras esperaba a que un compañero viniera a recogerme al taller, he podido contemplar una escena que no he podido evitar fotografiar. Un mendigo, ciego para más señas, en la puerta de una farmacia pidiendo ayuda para poder comer, al lado de un anuncio en el escaparate de "láminas saciantes", producto destinado a hacer adelgazar a su consumidor. A menudo podemos ver en nuestras ciudades estampas de este tipo, aunque nos son tan lamentablemente familiares que ya ni siquiera nos paramos a contemplarlas, a valorarlas. Simplemente las vemos como un elemento más del paisaje urbano, y como tales las aceptamos.

A ninguno nos importa la posible historia que se esconde detrás de cada persona, los motivos por los que ha terminado en la calle pidiendo a gente que ni siquiera se digna a mirarles. Tan sólo nos importa que si le damos un euro, nos vamos a quedar sin el café de la mañana, sin poder comprar el Marca o ante alguna catástrofe similar.

8 comentarios:

  1. Pues sí, en todos lados hay gente así.
    Aquí en Querétaro había un señor mayor que iba en patines por las calles del centro. La verdad es que era divertidísimo porque pasaba gritando cosas de la historia de México y contándolas a su estilo.
    Y, bueno, es normal ver en todos los semáforos viejitas y niños pidiendo limosna.
    SALUDOS.

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  3. Excelente foto, y excelente reflexión. Tu al menos te has fijado , otros pasarán y solo verán un bulto al que esquivar.
    Un saludo amigo!

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  4. Ídolo, lo siento. No quería escribir un comentario que fuera molesto, ahora mismo lo borro.
    Aborto, tienes razón. La gente es inmune ante las desgracias ajenas. Yo el primero.

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  5. Bueno, me parece que tienes razón en lo que dices, pero también creo que somos muchos los que sí que nos paramos a pensar en la historia de esa persona, o que damos monedas a quien nos las pide en los trenes cada mañana cuando vamos a estudiar... La pena más grande es que el esfuerzo de las personas como nosotros no sirve de mucho. Apadrinamos niños, donamos ropa a Cáritas... pero si los de arriba no deciden de una vez ayudar a los que lo necesitan, que en sus manos sí que está cambiar las cosas, entonces poco podemos hacer nosotros, con nuestros limitados recursos que apenas nos dan para pagar la hipoteca!!
    Un besote grande y gracias por tu reflexion!

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  6. Muy buen comentario, ídolo. Está bien que cobremos conciencia de que muchas veces los problemas que tenemos son muy relativos y que hay gente que realmente tiene las cosas mucho más jodidas. Y lo que es más asombroso, a menudo cuando hablas con gente que está en la calle, te encuentras que su actitud es mucho más vitalista y optimista que la que podemos tener los que vivimos en una clase media, tenemos un techo y ciertos lujos. Es muy interesante.

    Ah, y una cosa, dulcedulcelaura, creo que el esfuerzo individual de cada uno sí es muy importante, aunque sólo sean unas monedas, una donación de ropa usada... ya sabes lo que dicen, un grano no hace granero pero ayuda al compañero.

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  7. Yo soy muy mal pensada aunque tambien tengo apadrinados y pongo mi ropa usada en el contenedor.
    ¿De verdad era ciego?
    Este es un pais de pícaros
    Si de verdad no ve, me callo.

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  8. Chiriveje, como decía en el post, estuve un buen rato sentado delante de él, y pude apreciar claramente que era invidente. No tenía los ojos "normales", aparte que le saqué dos fotos y ni se dio cuenta.

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